Para la gran mayoría la tercera entrega de la saga
cinematográfica de Batman dirigida por Christopher Nolan, The
Dark Knight Rises, fue con mucha seguridad un 10/10, sin embargo para quienes
conocemos del comic un poco más que el promedio de las personas, tenemos
grandes objeciones que hacerle a este señor y a su guionista.
Esta producción contó con grandes secuencias de
acción, persecuciones excelentes, una banda sonora impecable, vehículos casi
futuristas y unas tremendas coreografías de peleas, no obstante en esa enorme
medida de grandeza, hubo una falla de igual proporciones, la adaptación. Es cierto que cuando una historia que es original
de un formato se lleva a otro es normal ver cambios y eso es aceptable, pero
que cambien la esencia del personaje principal y los despojen de todos los
atributos que lo hacen ser quien es esta mal.
Primero hay q aclarar algo, esta saga de películas
toma elementos del comic The Dark
Knight Returns, escrito por Frank
Miller y publicada en 1986 por DC comics, como por ejemplo: el tono más
serio y adulto al igual que el tono de oscuridad y rudeza, una trama un poco
más adaptaba a la realidad, así como el aspecto de un departamento de policía
corrupto y una ciudad al borde del caos. En la tercera entrega se aprecia quizás
el aspecto más resaltante de las obras de Miller, el regreso de Batman tras un
largo período de retiro, en la película de 8 años y en los comics de 10, y del
cual vuelve bastante oxidado. Hasta este punto la película era genial, sin
embargo el punto de la ruina es en la mitad de esta, específicamente cuando el
Bruce Wayne es encerrado en la cárcel infernal de la que es originario Bane.
Desde esta escena toda la película cae en una espiral
infinita de la cual solo logra salir cuando llegan los créditos, todos los
aspectos que hacen a Batman ser Batman son eliminados e ignorados para el resto
de la película. Recordemos que el hombre murciélago es un héroe solitario que
detesta trabajar en grupo (lo que lo hace un personaje en cierto modo
intermitente en la liga de la justicia, con quienes se enfrentó en más de una
ocasión), sumamente meticuloso, alguien que estudia muy bien a sus adversarios
para encontrar la mejor manera de derrotarlos (casi siempre tras perder su
primer encuentro), que después de la victoria desaparece sin tomar ningún
crédito ni celebrar y que siempre tuvo presente el asesinato de sus padres por
lo que nunca logra ser feliz y de esta forma puede ser siempre Batman. De esta
forma se puede empezar con la lista de fallas en la adaptación de esta película.
Primero está el método que utilizó Batman para
derrotar a Bane, el cual fue uno que nunca usaría el encapotado. Luego de caer
en la prisión, Bruce Wayne hace un mero entrenamiento físico con lo cual cura
su espalda, sin necesidad de ningún tipo de terapia, sale de la cárcel y llega
a ciudad gótica de una manera inexplicable, ya que no contaba de dinero ni
recursos. Una vez en gótica enfrenta a Bane de la misma manera que la primera
vez, una simple pelea a puños. ¿Dónde está el gran plan que siempre elabora
Batman para derrotar a su adversario? Simplemente fue inexistente, el gran
elemento que hace resaltar a Batman por encima del resto de los héroes queda
por fuera de la película, su gran inteligencia y el uso del método detectivesco
para derrotar a los criminales.
Segundo, Batman convoca a un ejército de policías en
su cruzada contra el poderoso Bane, este es un error realmente detestable de la
película. El héroe más solitario de todos los comics con un ejército es algo
que no tiene sentido, el protector de Gótica no es alguien que le vaya bien en
grupos, primero no está dispuesto a arriesgar la vida de policías y segundo
simplemente no es su estilo el usar grupos, él siempre va solo a la pelea. No
son solo los policías, también hace grupo con una Gatúbela carente de
sensualidad y de gatos, con un Robin improvisado al que por alguna razón revela
su identidad, en otras palabras vemos a un Batman que no le gusta la soledad.
Tercero, después de la pelea final y que todo está
resuelto, Ciudad Gótica le hace un reconocimiento a Batman y le construye una
estatua. Batman es un héroe al que nunca le gusto hacer alarde de sus proezas y
que jamás toma crédito por sus acciones, además que a pesar de su buena
relación con el comisionado Gordon, es alguien prófugo de la ley y buscado por
la policía y las otras autoridades de la ciudad, por tanto que construyan una
estatua en su honor no tiene sentido y es absurdo, y en adición este aspecto
refuerza lo dicho en el párrafo anterior.
Por último, está el peor error en la adaptación de
este personaje en esta película, tiene un final feliz. Que Bruce Wayne termine
esta saga con una cena en un café de Francia con Selina Kyle, es algo que está
más allá de la ridiculez y todo lo que es chicloso y cliché de Hollywood. ¿Cómo
se le da a Batman un final feliz y de paso junto a una criminal? La respuesta a
esta pregunta es sumamente fácil, ¡NO SE LE DA! Para Batman es imposible tener
un final feliz puesto que la felicidad es algo totalmente opuesto a lo que es
Batman, un ser que vive sumergido en la tristeza y la amargura, y peor aún con
una ladrona, con alguien perteneciente al gremio de la sociedad contra quien el
luchó toda su vida, esto es algo que sinceramente es inaceptable e inaudito.
Por estas razones básicas es que a esta película se le
da una puntuación de 5/10 desde el punto de vista de adaptación, que fue el
usado en esta crítica para así hablar desde un punto de vista del que no ha
sido muy hablado en las mayorías de las críticas que hay sobre esta película.





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